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En este nuevo episodio de ADOLESCRECEN #56 hablamos de un tema que parece muy sencillo, pero que cada verano vuelve a generar dudas, debates, bulos y decisiones importantes: la protección solar en la adolescencia.
¿El sol es bueno o malo?
¿Hay que evitarlo siempre?
¿Tomar el sol es saludable?
¿La crema solar impide fabricar vitamina D?
¿Todas las cremas son iguales?
¿Sirve de algo estar moren@?
¿Y qué pasa con el acné, el deporte, el maquillaje, la playa, la piscina o la montaña?
Para responder a todo esto contamos con el Dr. Miguel Juan Cencerrado, dermatólogo del Hospital Universitario Reina Sofía, que nos ayuda a poner orden en un tema lleno de medias verdades, frases virales y recomendaciones poco claras.
El mensaje principal del episodio es muy simple:
☀️ el sol no es el enemigo, pero las quemaduras sí lo son.
No se trata de vivir con miedo, ni de no salir de casa, ni de convertir la protección solar en una obsesión. Se trata de algo mucho más razonable: disfrutar del aire libre con cabeza.
Porque el sol tiene beneficios. Influye en nuestro estado de ánimo, en nuestros ritmos biológicos y en la síntesis de vitamina D. Pero también es verdad que la radiación ultravioleta puede dañar la piel. Y ese daño no siempre se ve al momento.
Una quemadura puede desaparecer en unos días, pero la piel recuerda. Esa frase de “la piel tiene memoria” no es solo una forma bonita de hablar. Significa que el daño solar se puede ir acumulando con los años. Y en la adolescencia esto importa mucho, porque es una etapa con muchas horas al aire libre: playa, piscina, deporte, campamentos, excursiones, festivales, montaña, bici, fútbol, surf, skate, paseos, terrazas y mil planes más.
Además, en la adolescencia el riesgo muchas veces se percibe como algo lejano. Lo que pueda pasar dentro de veinte o treinta años parece que no va con uno. Y al mismo tiempo el bronceado sigue teniendo una carga estética importante: “estoy mejor moren@”, “parezco más saludable”, “yo no me quemo”, “solo cojo color”.
Pero aquí viene una de las ideas clave del vídeo:
🟠 estar moren@ no significa estar protegid@.
El bronceado es una respuesta defensiva de la piel frente a la radiación ultravioleta. No es una armadura. Que no te quemes con facilidad no significa que no haya daño. Que una piel esté bronceada no significa que esté a salvo.
También hablamos de los famosos rayos UVA y UVB. Los UVB se relacionan más con la quemadura solar, con ese enrojecimiento que aparece después de exponerse demasiado. Los UVA penetran más profundamente y se relacionan con manchas, fotoenvejecimiento y daño cutáneo. Por eso es importante utilizar fotoprotección de amplio espectro, que cubra frente a UVA y UVB.
Pero cuidado: la protección solar no empieza y termina en un bote de crema.
La crema solar es importante, sí, pero es solo una parte de la estrategia. Protegerse bien del sol implica combinar varias medidas:
🧢 gorra o sombrero
🕶️ gafas de sol
👕 ropa adecuada
🌳 sombra
⏰ evitar las horas centrales del día
🧴 fotoprotector adecuado
🔁 reaplicación tras baño, sudor o secado con toalla
Una de las partes más interesantes del episodio es cuando hablamos de los bulos que circulan en redes. Frases como “la crema solar es tóxica”, “si te pones protector no fabricas vitamina D”, “antes nadie usaba crema y no pasaba nada”, “la piel se acostumbra al sol” o “lo natural siempre es mejor”.
Y aquí hay que decirlo claro: natural no significa seguro. Una insolación es natural. Una quemadura solar es natural. Y eso no las convierte en saludables.
También hablamos de la vitamina D, uno de los argumentos más repetidos cuando se cuestiona la fotoprotección. Sí, la vitamina D es importante. Pero no necesitamos quemarnos para obtenerla. Si hay sospecha de déficit, se consulta, se valora, se analiza si procede y se trata de forma adecuada. La solución no es achicharrarse en agosto a las tres de la tarde.
El episodio también aterriza en situaciones reales de adolescentes reales.
¿Qué pasa si tienes acné y la crema te deja la cara grasa?
¿Qué pasa si haces deporte al aire libre?
¿Qué pasa si sudas mucho?
¿Qué pasa si te bañas cada dos por tres?
¿Qué pasa si te maquillas?
Hoy existen fotoprotectores con muchas texturas: geles, fluidos, acabados secos, oil-free, no comedogénicos, productos para piel sensible o con tendencia acneica. Y esto es fundamental, porque para que un adolescente use protección solar no basta con decirle “ponte crema”. Hay que encontrar un producto que tolere, que no le moleste y que encaje con su vida.
Si te maquillas, el orden también importa: primero limpieza facial, después fotoprotector, esperar unos minutos y luego maquillaje. Para reaplicar pueden ayudar algunos formatos como brumas, sticks o polvos con SPF, siempre adaptándolo a cada caso.
Si haces deporte, la protección tiene que ser todavía más práctica: fotoprotector resistente al agua y al sudor, reaplicación, gorra si el deporte lo permite, gafas adecuadas, ropa técnica con protección UV en algunos casos y evitar entrenar en las horas de máxima radiación cuando sea posible.
Y ojo con la montaña: que haga fresco no significa que no queme. La altitud aumenta la radiación y superficies como la nieve, el agua o la arena reflejan parte de esa radiación.
También recordamos cuándo consultar por un lunar. Hay que pedir valoración si un lunar cambia de forma, color o tamaño, si sangra, duele, pica de forma persistente, aparece uno nuevo diferente a los demás o simplemente genera dudas. Con la piel, mejor consultar a tiempo que quedarse años mirando una foto en el móvil.
El mensaje final del Dr. Miguel Juan Cencerrado es muy claro:
☀️ No se trata de tener miedo al sol.
🧠 Se trata de disfrutarlo con cabeza.
🧴 No se trata de obsesionarse con la crema.
👕 Se trata de combinar medidas inteligentes.
📲 No se trata de creerse todo lo que aparece en redes.
👨⚕️ Se trata de escuchar a los profesionales sanitarios.
Además de este vídeo, para seguir aprendiendo sobre piel, fotoprotección y salud cutánea, también podéis seguir contenido divulgativo de profesionales como Dr. Alex Docampo, dermatólogo, y recursos como APPUV Derma.
Gracias al Dr. Miguel Juan Cencerrado, dermatólogo del Hospital Universitario Reina Sofía, por acompañarnos en ADOLESCRECEN y explicar este tema con rigor, claridad y sin alarmismos.
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☀️ Disfruta del sol sin dejarte la piel.
🧴 Protección solar en la adolescencia: sol sí, quemaduras no.

