ADOLESCENCIA EN EL ANTIGUO EGIPTO, UNA CONVERSACIÓN CON LA EGIPTÓLOGA LA DRA. ESTHER PONS

adolescrecen #37

VÍDEO PINCHANDO AQUÍ

En este episodio hablamos con la egiptóloga, la doctora Esther Pons Mellado a propósito de la exposición “El despertar a la vida. Infancia y adolescencia en el Antiguo Egipto”, que puede visitarse en estos meses en Córdoba.

La Dra. Pons es comisaria de la exposición junto a Mayte Mascort e Isabel Olbés. Además, es codirectora de la Misión Arqueológica de Oxirrinco (Egipto) y conservadora-jefa del Departamento de Antigüedades Egipcias y Oriente Próximo del Museo Arqueológico Nacional. Un privilegio enorme haber podido grabar con ella.

📍 ¡ANTES DE NADA POR SI ESTÁIS DESPISTADOS! Dónde ver la expo: Sala Vimcorsa + Sala Orive (dos sedes complementarias; se recomienda visitarlas en ese orden: primero Vimcorsa y después Orive).
📅 Fechas: del 4 de diciembre de 2025 al 5 de abril de 2026.
🎟️ Acceso: entrada gratuita con reserva obligatoria (en la web oficial de la exposición).

Un Egipto más humano: por qué eligieron esta temática

Cuando pensamos en el Antiguo Egipto, es fácil que se nos vaya la mente a lo “monumental”: pirámides, templos, faraones, estatuas colosales… Ese Egipto existe, claro. Pero hay otro Egipto igual de real: el de las casas, los patios, los juegos, los cuidados, las preocupaciones cotidianas y las familias intentando sacar adelante a sus hijos.

Y ahí está una de las claves de esta exposición: mirar Egipto desde el crecimiento. Desde ese periodo de la vida que determina el futuro de cualquier sociedad: la infancia… y, sobre todo, ese momento de transición que es la adolescencia. La muestra no “romantiza” la época: la presenta con rigor, pero a la vez consigue algo muy potente: hacerla cercana y en muchos aspectos, …¡muy similar a nosotros!.

En la entrevista, Esther Pons nos cuenta por qué fue importante dedicar una exposición completa a estas etapas y qué cambia cuando dejamos de mirar solo a las élites o a lo monumental para observar cómo se formaban las personas, cómo aprendían, cómo se cuidaban y cómo se convertían en adultos.

Dos sedes, una historia: qué encontrarás en Vimcorsa y en Orive

La visita está planteada como un recorrido en dos partes:

  • Vimcorsa, donde se encuentran las piezas y el relato arqueológico de la exposición.
  • Sala Orive, donde se completa la experiencia con un inmersivo pensado para ayudarte a integrar el contexto y “poner cuerpo” a todo lo visto. Ideal para los más pequeños.

¿Cuándo dejaban de ser niños? Las señales de la adolescencia en Egipto

Una de las preguntas más fascinantes es ¿cómo sabían los egipcios que alguien ya no era un niño?
Hoy pensamos en adolescencia como un periodo largo, con cambios físicos, psicológicos y sociales. En Egipto, la “frontera” no se medía con calendarios escolares ni con edades exactas como las nuestras, sino con transformaciones visibles y responsabilidades nuevas.

En la entrevista hablamos de:

1) Cambios en la apariencia

Esther nos explica cómo ciertos elementos característicos de la infancia desaparecían al llegar la pubertad. La imagen del niño egipcio tiene rasgos muy reconocibles, y el paso a otra etapa se marca cuando esos rasgos se abandonan. Esto incluye peinados, adornos, ropa y formas de “presentarse” ante los demás.

2) Cambios en el juego y en el cuerpo

La adolescencia trae consigo un cambio en la energía, en el cuerpo y también en la forma de jugar. Aparecen juegos más físicos, y ese detalle, que puede parecer pequeño, en realidad es un indicador social: el juego también prepara para la vida adulta.

3) Cambios en el rol dentro de la familia

La adolescencia en Egipto no era un periodo “suspendido” como a veces ocurre hoy; se vinculaba muy pronto a responsabilidades reales. Hablamos de cómo, según el sexo y el contexto social, los jóvenes iban entrando progresivamente en tareas productivas y de cuidado.

¿Quién soy? La misma pregunta, 3.000 años después

Otro bloque clave de la conversación es el aprendizaje. En ADOLESCRECEN nos interesa especialmente porque la adolescencia actual también es, en gran medida, un laboratorio de identidad: “¿Quién soy?”, “¿Qué se me da bien?”, “¿Qué seré mañana?”.

En Egipto, esas preguntas podían tener respuestas muy distintas, pero el mecanismo humano se parece más de lo que creemos: aprender era construirse.

En la entrevista abordamos:

  • Qué podía significar “escuela” en Egipto.
  • Cómo determinaba donde vivías a la hora del aprendizaje de oficio y formación más especializada.
  • Cómo se transmitían habilidades y conocimientos.
  • Por qué algunos objetos asociados al aprendizaje (escritura, instrumentos, útiles) nos hablan tanto de adolescencia: porque muestran preocupaciones, proyecto de vida

La vida cotidiana: cuidados, cosmética y protección

Hay un punto que nos encanta para nuestro enfoque médico-divulgativo: el cuidado del cuerpo en Egipto no era solo “estética”. Hablamos del kohl y de su papel más allá de lo visual: cómo se entendía también como protección y cómo se integra esto en la exposición de manera rigurosa.

Esto nos permite abrir un tema amplio: cómo se cuidaba a niños y adolescentes en una sociedad donde la vida era más frágil, donde existía una conciencia intensa del riesgo, la enfermedad y la muerte temprana.

En la entrevista lo tratamos desde varios ángulos:

  • La combinación entre medicina, ritual y creencias protectoras.
  • El papel de los amuletos y de objetos de protección cotidiana.
  • Cómo interpretarlo hoy sin caer en tópicos: no es “superstición” simplona, es una manera de entender el mundo y de cuidar dentro de las herramientas disponibles.

Juguetes y emociones: cuando Egipto se parece a nosotros

Uno de los momentos más bonitos de la exposición (y que comentamos en el episodio) es el de los juguetes. No solo por lo que son, sino por lo que provocan: ver un objeto de hace miles de años que podría estar en una habitación infantil hoy te obliga a aceptar algo muy simple y muy profundo: los niños han sido niños siempre.

Hablamos de cómo el juego enseña cosas que hoy seguimos viendo como esenciales:

  • tolerar la frustración,
  • aprender turnos,
  • compartir,
  • ganar y perder,
  • relacionarse con otros.

Y, de fondo, una idea que subyace: aunque cambien la tecnología y el contexto, hay constantes de la infancia y de la adolescencia que se repiten.

Parecidos y diferencias: nuestra adolescencia vs la del Nilo

En la parte final de la entrevista hacemos el “espejo” que más interesa a ADOLESCRECEN:

Lo que se parece

  • La necesidad de pertenecer.
  • El cambio de identidad.
  • La presión por “convertirse en alguien”.
  • La importancia del grupo, la imagen y los símbolos.
  • El aprendizaje como camino hacia el futuro.

Lo que es diferente

  • Los tiempos: responsabilidades más tempranas.
  • La distribución de roles dentro de la familia según el sexo (si bien Esther nos cuenta que la mujer disfrutaba de prácticamente los mismos derechos que el hombre, siendo una sociedad en este aspecto más avanzada que Grecia o Roma).
  • El peso de la supervivencia, la fragilidad y la protección.
  • La forma de marcar el paso a nuevas etapas con señales culturales distintas a las actuales.

La conversación con Esther Pons nos ayuda a no caer en simplificaciones. No se trata de decir “eran como nosotros” ni “no tienen nada que ver”, sino que nos enseñan a discernir entre lo humano y lo histórico.

Por qué no te lo deberías perder (y de paso disfrutar de Córdoba!!!)

Si estás en Córdoba, esta exposición es una oportunidad de oro para mirar Egipto de una manera distinta: menos “de película” y más real. Y, sobre todo, para comprender que hablar de adolescencia no es solo hablar de hoy: es hablar de cómo una sociedad se prepara para su propio futuro.

Y ahora te toca a ti

Cuando veas el episodio (o cuando visites la expo), cuéntanos:
¿Qué te sorprendió más de la adolescencia en el Antiguo Egipto?
¿Los cambios en la apariencia, las responsabilidades tempranas, el papel del juego, el cuidado del cuerpo…?

Nos encantará leerte en comentarios.

Si te ha gustado ya sabes: comenta, comparte y suscríbete. Comenta en YouTube o Instagram, nos ayuda muchísimo a llegar a más dispositivos, ya sabes… ¡¡¡el algoritmo!!!! Gracias por estar ahí.

¡Y gracias al Excmo. Ayuntamiento de Córdoba, a Vimcorsa, al Grupo Eulen y a todo el personal que nos han tratado como a faraones y facilitado la labor!

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *