El acné no es solo una cuestión estética. Tampoco es una batalla perdida ni algo que se “pasa solo con la edad”. Y mucho menos, una señal de mala higiene. El acné, especialmente en la adolescencia, es una condición médica con causas conocidas, tratamientos eficaces y, en muchos casos, una carga emocional invisible.
En este primer episodio de la nueva temporada, he tenido la suerte de conversar con el dermatólogo Miguel Juan Cencerrado, con quien abordamos el acné adolescente desde lo clínico, lo cotidiano y lo emocional. Un episodio que busca desmontar mitos, explicar opciones reales y abrir una conversación necesaria sobre la cosmeticorexia, esa obsesión creciente por tener una piel perfecta.
¿Por qué aparece el acné en la adolescencia?
Durante la pubertad, el cuerpo empieza a producir más andrógenos, unas hormonas que estimulan las glándulas sebáceas. Estas glándulas comienzan a generar más sebo, que junto con las células muertas puede obstruir los poros. Si a eso le sumamos la acción de una bacteria (Cutibacterium acnes), tenemos el caldo de cultivo perfecto para la aparición de granos.
Pero no todo el mundo desarrolla acné de la misma forma. Hay un componente genético, pero también influyen factores como el estrés, ciertos medicamentos, productos cosméticos o incluso alteraciones hormonales como el síndrome de ovario poliquístico (SOP).
Tipos de acné y cuándo consultar
El acné se clasifica generalmente en tres niveles:
- Leve: puntos negros y espinillas (comedones).
- Moderado: granos inflamados, con enrojecimiento y pus (pápulas y pústulas).
- Grave: nódulos profundos, dolorosos y con riesgo de dejar cicatrices permanentes.
Si hay dolor, marcas o el acné está afectando a la autoestima del adolescente, es momento de consultar al pediatra y/o dermatólogo. No es necesario “esperar a que pase”. Hoy en día hay tratamientos eficaces para cada tipo de acné, y cuanto antes se actúe, mejor será el pronóstico.
Mitos que seguimos repitiendo (y deberíamos dejar atrás)
Durante la charla con Miguel, repasamos algunos mitos muy comunes:
- ¿El chocolate provoca acné? No directamente. Lo que sí puede influir es una dieta rica en azúcares simples y productos ultraprocesados.
- ¿Hay que lavarse la cara muchas veces al día? No. El exceso de limpieza puede alterar el equilibrio de la piel. Lo adecuado: dos veces al día con limpiadores suaves.
Lo importante no es eliminar alimentos concretos “porque sí”, sino cuidar el conjunto de hábitos. Como bien explican en el podcast de Cristina Mitre con la Dra. Ana Molina, el acné no es culpa de un capricho puntual, sino de cómo tratamos nuestra piel y nuestro cuerpo cada día.
Tratamientos que sí funcionan (y qué esperar de cada uno)
Según el tipo de acné, los dermatólogos pueden recomendar:
- Tópicos: retinoides, peróxido de benzoilo (¡ojo, puede desteñir la ropa!), ácido azelaico o antibióticos locales.
- Orales: antibióticos, anticonceptivos (en chicas), o tratamientos hormonales.
- Isotretinoína: el medicamento más eficaz para casos graves o resistentes.
Sobre la isotretinoína, Miguel fue claro: es segura, eficaz y tiene décadas de experiencia clínica detrás. Eso sí, requiere seguimiento médico, especialmente en chicas, donde es imprescindible acompañarla de anticoncepción por su efecto teratogénico.
No hay que tenerle miedo si se usa bien, y puede cambiar por completo la vida de un adolescente que sufre acné severo.
Skincare básico: limpiar, hidratar, proteger
En plena era de TikTok y rutinas interminables, es fácil caer en la sobreinformación y la obsesión cosmética. Pero lo básico sigue siendo esto:
- Limpieza con productos suaves (pH fisiológico, tipo syndet).
- Hidratación ligera, mejor si contiene activos como ácido salicílico, azelaico o niacinamida.
- Protección solar diaria, incluso con piel grasa o en invierno.
Esto es más que suficiente para mantener la piel equilibrada. Como detalla la Guía para la prevención del acné de la Junta de Andalucía, lo importante es la constancia, no la cantidad de productos.
Cosmeticorexia: cuando el cuidado se convierte en obsesión
Cada vez más adolescentes, sobre todo chicas, llegan a consulta con rutinas excesivas y miedo a la mínima imperfección. Usan activos potentes sin saber cómo combinarlos y, muchas veces, con la piel irritada o alterada por culpa del sobretratamiento.
La cosmeticorexia es esa presión silenciosa que impone el filtro de Instagram, el estándar de TikTok y la industria cosmética cuando se cuela en edades cada vez más tempranas.
Cuidarse no debería doler ni generar ansiedad.
Ni tampoco convertirse en una competencia diaria por tener la piel más perfecta.
Un cierre (y una apertura)
El acné en la adolescencia no es un “mal menor”. Afecta a la imagen corporal, la autoestima y, muchas veces, la vida social y emocional. Pero también es tratable, comprensible y, sobre todo, no define a quien lo padece.
La información rigurosa y sin dramatismos es una herramienta poderosa. Y si algo ha dejado claro esta conversación con el Dr. Miguel Juan es que no hay que resignarse. La piel puede mejorar. Y con ella, mucho más que la superficie.
📌 Escucha el episodio completo en YouTube: “Acné, adolescencia y cosmeticorexia – con el Dr. Miguel Juan”: https://youtu.be/8ljAxdv9E6g
📚 Más info:
- Cristina Mitre & Dra. Ana Molina. Podcast: ¿Por qué aparece el acné y cómo se trata?
- Junta de Andalucía. Guía para la prevención del acné